Descripción

Estudio Diseño de Imagen y Sonido porque sueño con leer algún día "El nuevo videoclip de Radiohead, dirigido por Eugenia Lasso".

jueves, 3 de mayo de 2012

Bye Bye American Pie

Cuando leí que tendríamos que hablar sobre un autor de la muestra, supe enseguida que iba a escribir sobre Paul McCarthy. Y no lo haría desde una apreciación estética, porque en ese caso hablaría de Barbara Kruger o Nan Goldin, de la cual ya era bastante fanática antes de ir a la muestra; sino por todas las opciones que brinda su obra en display, Train, Mechanical. No estoy completamente segura de que todo lo que yo percibí de la máquina fuera deliberado, y en caso de que no lo fuese estaríamos ante la evidencia de las sorpresas que puede traer el arte. 
Desde la primera exposición de Barbara Kruger se escuchaba un ligero y muy lejano grito. Al principio pensé que sería un bebé que lloraba, o una nena escandalosa. A medida que nos íbamos acercando a la máquina, el sonido se hacía más difícil de tolerar y más intrigante. Cuando digo que no estoy segura de que mi percepción haya sido algo intencional y deliberado por el autor, me refiero a esta intriga que sentía. Cuando fui a ver la máquina, me sorprendí de que fuera algo tan grande. Después empecé a sentir un poco de asco mientras asimilaba la textura de la escultura, parecía algo como pasta corroída por el tiempo. Después me di cuenta de lo que estaban haciendo los Georges Bush, lo cual -si bien también me dio asco- me alegró. Era bueno ver tan alto nivel de crítica política y social expuesto en un museo. Con una amiga empezamos a mirar las caras de los extranjeros que entraban, fácilmente identificables porque leen la explicación chiquita en idioma inglés. No muchos reaccionaron de la misma forma que yo. No vi muchas sonrisas y no se quedaron mucho tiempo a ver la obra.  Me frené del lado izquierdo y uno de los Georges giró su cabeza hacia mí y me mantuvo la mirada mientras seguía dándole a los chanchos. Me dio un poco de miedo ingenuo, hasta que Juan Emilio explicó que la máquina tenía sensores. 
Vi la obra como una representación muy poco convencional de una pirámide social: los políticos (que, no por casualidad, vienen a ser el mismo) arriba, poniéndosela a los de abajo, que a su vez se la ponen a los de más abajo. ¿Cuántas veces la imagen de un cerdo vestido de traje y con un monóculo de oro? La imagen del capital. Lo que me sorprende un poco es que el propio Bush no esté representado como un cerdo también, pero eso me lleva a pensar en el material del que están hechos todos: es el mismo, y está gastado por el tiempo como si el movimiento de la máquina hubiese empezado hace una gran cantidad de tiempo 
Los cerdos lloriquean, pero no intentan escapar o romper el círculo. Mantienen esa relación asquerosa, que en algún punto da placer y en otro lastima: Es el capitalismo representado, en su forma más extrema  y degradante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario